Valerie Hart la Josefa Camejo del Esequibo, por Juan Gotopo

Sin lugar a dudas, el Esequibo es territorio Venezolano, documentos históricos y principios  aceptados internacionalmente con base al Uti posidetis Iuris así lo demuestran. Sin embargo,  también es cierto que la mayoría de los venezolanos desconocen su historia, su geográfica, sus  recursos y hasta su ubicación. 

 A propósito del mes de la mujer, se aprovecha la ocasión para dar a conocer más sobre la  valentía y hazaña de la Josefa Camejo del Esequibo, Valerie Paul Hart la heroína Esequibana que lidero la Rebelión del Rupununi junto a un grupo de mujeres para solicitar la anexión la zona en  reclamación a Venezuela. 

 Ante la ofensiva de los realistas en 1811 y con el apoyo de su tío Monseñor Mariano Talavera  para entonces Secretario de la Junta Patriótica de Mérida, Josefa Camejo se une a la causa por la  independencia de Venezuela estando en Barinas junto a otras mujeres, firma un documento  titulado: Representación que hace el bello sexo al señor Gobernador de Barinas, Manuel Antonio Pulido”, donde entre otras cosas se comprometen a luchar hasta la muerte por la  Provincia de Barinas, a su vez en entrevista con el Gobernador le dice: “Señor Gobernador,  por ser del sexo femenino, no tememos al horror de la guerra y puedo asegurarle que el  rugir de los cañones solo han de servir para darnos más fuerza para la lucha contra los  invasores realistas.”. Marcano, H. (2020). Heroínas Venezolanas. Recuperado de:  https://www.analitica.com/opinion/heroinas-venezolanas/ 

 Dichas palabras demuestran el temple y heroísmo que caracteriza a la mujer Latinoamericana  y en especial la mujer Venezolana quienes han tenido un papel predominante para la  emancipación del país como lo evidencia no solo Josefa Camejo, sino también Juana La Avanzadora, Luisa Casares de Arismendi, Ana María Campos, Eulalia Buroz y como se  comprobara Valerie Hart. 

 158 años después de la declaración de Venezuela como estado independiente, para finales de  los 60´ aun permanecían vestigios coloniales concentrados en los 159.542km correspondiente al  territorio Esequibo controlado esta vez por la Corona Inglesa por medio de la Guayana Británica  quienes despojaron a Venezuela con el nulo, irrito y viciado Laudo Arbitral de Paris del 03 de Octubre 1899. Dicho territorio colonial posteriormente fue renombrado en 1966 como un estado  independiente llamado República Cooperativa de Guyana. 

 Ante la independencia de la Guayana Británica y ahora República Cooperativa de Guyana. Para 1968 pobladores Amerindios residentes en la población de Rupununi al sur del Esequibo y  liderados por Valerie Paul Hart dirigente indígena de la etnia Wapishana y miembro del Partido  Amerindio de Guyana, al igual que pobladores de Cuyuni y Mazurini comienzan estrechos  contactos en secretos con la Cancillería del gobierno de Raúl Leoni con la finalidad de organizar  un alzamiento para el restablecimiento del territorio a Venezuela. 

 Todo esto coincide con los planes de penetración política que para finales de 1967 había  elaborado funcionarios de Leoni y para ser desarrollado durante 1968, el cual tenía como  objetivo posicionarse en áreas estratégicas del límite de facto de la Guayana Esequiba y otorgar  beneficios sociales de salud y educación con la intención de atraer a sus pobladores y a futuro la  creación de un Partido Político Amerindio y así poder influir en la política interna de Guyana, que coadyuvara a cualquier eventualidad que el gobierno Venezolano ejerciera para la  recuperación total del territorio.

 Para el 23 de Septiembre de 1968, los directivos de la Asociación de Productores del  Rupununi dirigen comunicado al gobierno de Venezuela en la cual expresan: “Nosotros los  residentes del Distrito Rupununi de Guyana (…) estamos deseosos de ser incluidos dentro de la  estructura del Gobierno de Venezuela”. Guzmán, G.M (2016). La Cuestión Esequibo: Memoria y  Soberanía. Caracas: Universidad Metropolitana. Pág. 106

 Para entonces los ganaderos ven amenazadas sus tierras por parte del gobierno de Forbes  Burnhan quien les había informado que ninguna autoridad Guyanesa iba a entregarles la  propiedad de las tierras.  

 Por tal motivo, los Ganaderos del Rupununi apoyan la inclusión de la región al estado  venezolano con la condición de mantener un gobierno autónomo y tener una representación en  todos los asuntos concernientes a la tributación de los ciudadanos del referido estado. 

 Con motivo a la solicitud, para finales de Octubre de 1968, en Caracas funcionarios de la  Cancillería venezolana se reúnen con los Directivos de la Asociación de Ganaderos en la cual le  plantean a Venezuela que: “La Asociación de Productores y Los Amerindios han decidido llevar  a cabo la secesión de la región del Rupununi del territorio de Guyana y constituir un estado  independiente provisionalmente previo a la incorporación a Venezuela. Nuestro deseo es efectuar  esta secesión e inmediatamente después de haberla efectuado pedir la protección de Venezuela a  fin de que se nos ayude a garantizar la independencia”. La Cuestión Esequibo: Memoria y  Soberanía. Caracas: Universidad Metropolitana. Pág. 107. 

 El Presidente Leoni estaba al tanto de los acontecimientos que se venían preparando en la  Guayana Esequiba, por un lado los amerindios liderados por Hart quienes eran hostigados por el gobierno de Georgetown de línea Afro-centrista y discordante con los amerindios, amenazaba  con repoblar las zonas con población negra

 Cabe destacar, la división racial en Guyana dada la existencia entre etnias con diferentes  orígenes, la cual en la actualidad se divide la población en: Origen oriental: 34,3%; origen  africano: 30,2%; mestizos: 17%; amerindios: 9%. 

 Unos 1.000 ganaderos de la asociación y 15.000 indígenas locales se encontraban organizados  y en pleno contacto con Venezuela para informar que están decididos a separarse de Guyana y  solicitar ayuda, destacando la urgencia y desesperación en tomar esas acciones aun si Venezuela  no los apoya. 

 Finalmente, se acuerda la rebelión para finales de Diciembre y principios de Enero porque  para esas fechas regresan los niños de vacaciones quienes estudiaban en Georgetown y temían  pudieran ser usados como rehenes para presionar a los pobladores del Rupununi a deponer su  alzamiento. 

 Todo parecía estar coordinado y plenamente planificado. Se proyectaba un éxito en el  alzamiento. Sin embargo, Venezuela estaba en una transición política para el momento, Rafael  Caldera había ganado las elecciones del 01 de Diciembre de 1968 y debía tomar posesión del  cargo de presidente de la República el 11 de Marzo de 1969 por lo cual se creó una polémica  sobre si la decisión de tales acciones debían recaer en el Presidente saliente Raúl Leoni o el  Presidente electo Rafael Caldera. El día 20 de Diciembre la Cancillería a cargo del Ministro de  Relaciones Exteriores Iribarren Borges decide informar de los planes al Presidente electo en  donde se le entregan varios memorándum y minutas de las conversaciones con los rebeldes a lo  que este manifiesta su preocupación por tales acontecimientos.

 El día 27 de Diciembre el Canciller Iribarren Borges convoca a una reunión al Embajador de  los Estados Unidos en Caracas, Maurice Bernbaum, a lo que este ultimo manifiesta que:  “(…) Washington había tenido informaciones de que Venezuela estaba prestando ayuda a un  levantamiento de amerindios en el territorio de la Guayana Esequiba. Que según esos informes ese  levantamiento podría coincidir con los disturbios estimulados por el señor Jagan, líder de la oposición al  gobierno Guyanés. Pero que el levantamiento tendría lugar de todas maneras aun cuando Jagan no iniciara  ninguna agitación”. 

 Ante tales palabras el Canciller Iribarren Borge indica: “ Manifesté al Embajador de los  Estados Unidos que era absolutamente incierto los informes que había recibido de Washington,  puesto que el gobierno de Venezuela no tenía ningún intervención, ni estaba propiciando ningún  hecho de armas en la Guayana Esequiba”. Guzmán, G.M (2016). La Cuestión Esequibo:  Memoria y Soberanía. Caracas: Universidad Metropolitana. Pág. 119. 

 En vista de no contar con el apoyo diplomático de los Estados Unidos, el 28 de Diciembre de  1968 el gobierno de Leoni decide contactar a Valerie Hart por medio del Director de Política Internacional Luis Herrera Marcano y le exigen que pospusiera el levantamiento el cual tenía como fecha el 02 de Enero de 1969. 

 Sin embargo, a pesar de estar en pleno conocimiento sobre la nueva postura de Venezuela en  cuanto no prestarles el apoyo, la Rebelión se origina tal como estaba planteado el 02 de Enero de  1969, Valerie Hart junto a su esposo Jim Hart, Harold Melville y Maurice Mitchel junto a un  centenar de personas en su mayoría mujeres armadas con escopetas leen la proclama de sucesión  y nombran a Valerie Hart como Presidente del Comité Provisional de Gobierno, manteniendo  aun las esperanzas que el gobierno de Venezuela prestara el apoyo prometido en su momento por  lo cual proclama: 

“Nosotros, los habitantes del Rupununi de la Guayana Esequiba y en consecuencia venezolanos  por nacimiento, según el artículo 35 de la Constitución Nacional, hacemos un llamado al  gobierno, al pueblo y a las Fuerzas Armadas de Venezuela para que nos ayuden e impidan que  las hordas del Primer Ministro de Guyana nos masacren.” (Valerie Hart, Caracas, 1969) 

 A pesar de las patrióticas acciones y declaraciones de Valerie, el Canciller Iribarren Borges  responde que Venezuela estaba comprometida con el Acuerdo de Ginebra de 1966 firmado con  Inglaterra y Guyana, y que no podían intervenir de ninguna manera a favor de los rebeldes. 

 Las consecuencias de la rebelión fueron desgarradoras, la mayoría de los compatriotas  alzados fueron masacrados por las Fuerzas Armadas de Guyana, sus casas fueron incendiadas,  las mujeres fueron violadas y sus pobladores torturados, el único apoyo prestado por el gobierno  de Venezuela fue posterior a la rebelión con el envió de un avión militar para evacuar a los  líderes amerindios de la insurrección. 

 Aquella noche del 02 de Enero de 1969 Valerie Hart llega a Ciudad Bolívar junto a su familia  para luego ir a Caracas a insistirle al gobierno en que debían prestar el apoyo militar.

 Asediado por los periodistas, el Canciller Iribarren Borges se limitó a decir: “Venezuela no  considera prestar ayuda militar a los rebeldes de Guyana”. El presidente Raúl Leoni desde  Miraflores aseguró: “no habrá declaraciones”; mientras que el ministro Leandro Mora fue  tajante: “el movimiento no hubiera fracasado de haber intervenido Venezuela”. A las horas,  desde el hotel “El Conde”, Valerie Hart declaraba indignada: “quiero que se entienda muy claro  que si el gobierno de Venezuela, por presión de los Estados Unidos, no presta ningún tipo de  ayuda a la gente de Rupununi esto equivaldría a darle su respaldo al gobierno de Burnham”.

Sierra, M. (2011). Fabula Cotidiana. La Tristeza de Valerie. Recuperado de:  http://www.abcdelasemana.com/2011/01/14/la-tristeza-de-valerie/ 

 Posteriormente, Valerie concreto reuniones con los Ministro de interior y exterior  venezolanos Reinaldo Mora e Ignacio Iribarren Borges en búsqueda de ayuda, así como también  solicitar audiencias con el Presidente Saliente Raúl Leoni y el Presidente Electo Rafael Caldera a  lo que Valerie informo que no le habían hecho ningún ofrecimiento y se limitaron a indicar que  era cuestión de política internacional muy delicado. 

 Meses después en una carta dirigida al Reverendo Padre Hermann González Oropeza y  fechada en Ginebra el 06 de Febrero de 1970 el ya para entonces Ex Canciller Iribarren Borges  indicaba lo siguiente: 

 Yo no creo que para este gobierno será fácil tomar la decisión de arreglar el asunto mediante vías de  hecho. Recuerdo muy claramente la actitud del Doctor Caldera cuando le informe sobre lo que pasaría en  Rupununi. En esa oportunidad le lleva todos los documentos, informes, opiniones, proyectos, planes, etc.  Usted sabe todo eso (…). El gobierno de Leoni no podía ordenar ninguna acción sin la expresa aceptación  de Caldera y este no se manifestó a favor de la acción venezolana, habiéndose limitado a comunicarme  telefónicamente que le parecía el asunto muy peligroso.  

 Si caldera hubiera estado de acuerdo, como Presidente electo le habría bastado ponerse de acuerdo con  el Presidente Leoni para ejecutar las acciones que consideraran convenientes (era muy sencillo hacerlo  pues ya había tomado la iniciativa de pedirle su opinión a través de mí). Esto no sucedió y no fue porque  yo me hubiera opuesto, que no lo hice. No pretendo criticar a Caldera ni a ningún otro de no haber  tomado la decisión de proceder en aquella oportunidad que, indudablemente, era muy favorable para las  aspiraciones venezolanas. Comprendo las responsabilidades que asumirían. Únicamente estoy recordando  la actitud de Caldera y la forma que adopto para no mezclarse en un asunto cuyo curso dependía de su  decisión. Guzmán, G.M (2016). La Cuestión Esequibo: Memoria y Soberanía. Caracas: Universidad  Metropolitana. Pág. 120-121.

 Valerie Hart se ve forzada a exiliarse en Texas, EE.UU y Venezuela perdía una gran  oportunidad para la recuperación de su territorio Esequibo. Hoy en día se desconoce el paradero  de Valerie la cual de estar con vida sería una mujer con 87 años de edad, su último rastro fue  registrado en Hawái hace ya muchos años. 

 El pasado 26 de Febrero, el gobierno Venezolano anuncio que no asistirá al juicio ante la  Corte Internacional de Justicia incoado por Guyana, tal decisión debe ser respaldada por todo el  país como un Estado – Nación que defiende sólidamente sus intereses por encima de cualquier  color político, creencia o religión y más aun ante una Corte que viola sus propios estatutos, que  no tiene competencia alguna en el diferendo y mucho menos jurisprudencia al no ser Venezuela  firmante del Pacto de Bogotá de 1948 en la cual los países firmantes delegan parte de su  soberanía a dicha Institución. 

 El Estado tiene una tarea pendiente en cuanto a educar aun más a los venezolanos sobre la  importancia económica y geopolítica que tiene el Esequibo para la nación, dado que nadie  defiende lo que no conoce. Por tal motivo, el país y sus instituciones deben reconocer el  heroísmo de Valerie, Venezuela está en deuda con ella y todos los líderes de la revuelta. Por lo  que se debe considerar la exaltación de sus meritos nacionalistas y demostrar con hechos que: El  Sol de Venezuela nace en el Rio Esequibo. 

Por Juan Gotopo 

Coordinador en Falcón de la ONG. “Mi Mapa” 

Instagram @mimapa_ve