PRINCIPIOS PARA SUPERAR EL DUELO, por Lcdo. Heric Cordero

Nos enseñaron a evitar perder, psicológicamente aprendimos a ser los primeros y siempre ganar. Nadie nos dijo que la pérdida es natural y en ocasiones se vuelve parte de la vida.

En Venezuela, tenemos más de cinco años de pérdidas continuadas, nos ha tocado ver a nuestra familia emigrar y pasar duras pruebas en el exterior, actualmente nos ha tocado perder los espacios y las actividades comunes y adecuarnos a una nueva normalidad, perdimos hasta el derecho de respirar libremente y ahora la muerte también se ha convertido en un visitante común… Inclusive, estar en confinamiento ha hecho que familias enteras afronten rupturas por «exceso de tiempo juntos». Nos está tocando perder, y todo lo que esto emocionalmente causa se llama duelo.

El duelo es el dolor emocional por la pérdida, es un proceso de reorganización psicológica, familiar y social, porque toca aprender a vivir diferente a lo que era frecuente.

Muchas cosas representan un duelo, es decir, un proceso de transformación interna donde se debe ordenar para continuar. Sin embargo, hay personas que no encuentran cómo hacerlo porque necesitan ayuda especializada.

A continuación, quiero compartir contigo las etapas del duelo:
1. Negación de la realidad: es la impresión y no aceptación de lo que se está viviendo. Es el tiempo de las grandes preguntas: por qué sucedió, cómo fue, se hubiese evitado tal vez.

  1. Ira: es la sensación de enfado porque comenzamos a comprender que hay una situación (muerte, fracaso, ruptura amorosa, enfermedad crónica, etc) que no podemos cambiar y que debemos afrontar. Creemos que hemos perdido, por eso la rabia se hace la acompañante emocional por un tiempo.

  2. Negociación: es una etapa durante el proceso de duelo donde queremos, mentalmente, llegar a acuerdos con la vida, e inclusive, condicionar la aceptación irremediable de la pérdida a cambio de cualquier cosa que alimente o llene los vacíos.

  3. Depresión: es otro tiempo en la etapa del duelo donde nos rendimos ante la pérdida que no podemos cambiar, y la tristeza se apodera por un tiempo de nosotros mientras nos dedicamos a invertir tiempo en los recuerdos.

  4. Aceptación: es una etapa bonita donde llega la superación del dolor emocional profundo, las personas aplican la pregunta mágica: ¿PARA QUÉ ME PASÓ ESO? Y comienzan a encontrar motivos para seguir adelante. Es el tiempo donde adquiere mayor valor el proceso y las personas que se han ido o las situaciones vividas.

Si me permites un consejo: Vive tu duelo, más allá del aspecto espiritual (que tiene implícito la muerte), no reprimas tus sentimientos, quejas y dolor. Busca ayuda especializada y coloca un tiempo a todo lo que vives. La vida tiene sentido.

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