Toma Militar de la Isla Anacoco: Un hito en la reclamación de nuestro Esequibo. Por Jorge Luis Fuguett

Nuestra ONG Mi Mapa de Venezuela incluye nuestro Esequibo realizó una serie de investigaciones acerca de los inicios en la presencia venezolana en esta Isla la cual marca un hito en la historia de la justa reclamación del Esequibo.
Un 23 de agosto de 1966 el joven tumeremense Jacinto Figarella Castro recibió instrucciones de viajar a la Isla de Anacoco, entre el río Cuyuni y el Venamo, la cual según el írrito Laudo de París de 1899, la mitad oriental de dicha isla fluvial de 24 kms2 era territorio guyanes y la otra mitad de Venezuela. Junto a él estaba el también Sargento GN Edwin Stanley, nacido en el Esequibo y de mucha utilidad ya que además de conocedor de esas tierras, hablaba inglés y lenguas indígenas. Las órdenes eran ir y acampar en la isla mientras se realizaban caminatas de observación. Su labor fue realizada sin contratiempo alguno.

A la semana siguiente llega el Primer Comandante de la Isla Anacoco asignado por las FAN, el Teniente Ramón Efraín Sánchez Romero, el ahora Coronel retirado, oriundo de El Callao, nos cuenta que cuando llegó a la isla, un 30 de Agosto 1966, el Sargento Figarella Castro regresó a su puesto de comando en el río Venamo. El Teniente Sánchez llegó junto al Teniente GN Alfonso Cacua quien permaneció más de un año en la Isla. Junto a ellos, una Brigada de 45 Guardias Nacionales quienes de inmediato tomaron posiciones estratégicas en la Isla para tomar control de la misma. La historia indica que se tumbaron hitos fronterizos y se desplazaron a militares y civiles guyaneses del lugar, dicha información es errada ya que en la zona no habían hitos ni posicionamiento guyanes, a no ser por los pocos pobladores venezolanos y sus pequeñas casas.

Cabe destacar que el entonces Teniente Sánchez ya conocía la isla en la cual estuvo en 1961 durante uno de sus varios recorridos en el límite de facto y fronteras con Brasil. Ese año fue en compañía del Sargente Stanley quien le presentó al famoso hacendado pero muy humilde Sr. Juan Flores Bermúdez, muy conocido en libros de textos por su supuesta acción de izar a un asta de bandera a un militar guyanes durante la supuesta toma de Anacoco lo cual también es ficción. Este personaje mantuvo su presencia varias décadas en Anacoco y podemos considerarlo como el primer habitante fijo de la Isla a lo que luego se le sumaron muchos hijos por parte de varias “esposas” que tenía en la zona; vivía de la pesca, caza y de sembradíos en la tierra fértil de Anacoco. Era muy bien visto por pobladores de Bolívar y del Esequibo a quien le tenían estima.

Quince días después de la llegada de los militares, arribó una cuadrilla de 80 Obreros del Ministerio de Obras Públicas (MOP), bajo la Supervisión de un Ingeniero de nacionalidad nicaragüense llamado José Cabezas quien recibió la Supervisión del Ingeniero Francisco Guevara Luces quien llegó a la Isla en el mes de Noviembre. El 23 Octubre de ese año arribó el Doctor Rafael Mastrodoménico quien llegó directamente desde Caracas enviado por la Comandancia General de la GN y permaneció en la Isla hasta el 15 de Marzo de 1967.
Las Obras del MOP comenzaron de inmediato, al principio sólo habían un par de lonas bajo un gran hueco en donde dormían militares y civiles bajo un clima espantoso de humedad y calor. El entonces Ministro Leopoldo Sucre Figarella, visitó en muchas ocasiones la Isla y se encargó de Supervisar los trabajos de edificación de la Isla para así mantener informado al Presidente Raúl Leoni.

Se comenzaron las labores de desarrollar el área y desmalezar la mitad de la isla para la construcción de una Pista de Aterrizaje, esencial para las Operaciones Militares incluidas en la «Operación Libertad» de Leoni el cual era una copia de la «Operación Sifontes» de Marcos Pérez Jiménez para la recuperación de nuestro Esequibo.

Durante ese momento, el Tnte Sánchez patrulló los ríos y hasta llegó a los Puestos Militares de Guyana en el cuyuni y el venamo; El 24 de Septiembre llegó al Puesto de Policía del vecino país usurpador, previos contactos con los baquianos de la zona para recibir el debido visto bueno de la visita de un militar activo venezolano. Una veintena de soldados y policías desnutridos y viviendo al olvido de su entonces Líder, el Dictador Linden Forbes Burnham los recibió a él y un grupo de siete Guardia Nacionales. Durante su visita a los policías guyaneses en Eterinbang, el Teniente Sánchez Romero de manera tajante y enfática los hizo saber el motivo de su Presencia: -”queremos hacerles saber que la República de Venezuela está ejerciendo labores de Soberanía en la Isla de Anacoco, la cual nos pertenece”.


Un silencio se adueñó entre la improvisada reunión entre la GN y la Policía guyanesas, entre ellos estaba el Jefe de la Policía, el guyanes Cecyl Gravesande, quien se puso a la orden del Teniente Sánchez bajo una tensa calma que extrañó a muchos pero dio un gran alivio. Días después, el 10 de Octubre, se presentó en la Isla de Anacoco el Policía Gravesande quien junto a dos de sus subalternos, en un inglés muy complicado, no sólo agradecieron los insumos que la GN les otorgaba para subsistir (comidas y agua) sino que se pusieron a la disposición de las Autoridades venezolanas ya que no querían continuar en las Filas de una Guyana dividida racialmente y bajo la merced de un Primer Ministro recién estrenado.

Las obras finalizaron a las semanas siguientes, el traslado de los materiales se hizo por el río y luego en aviones de la Fuerza Aérea cuando se terminó la muy útil pista de aterrizaje.. El teniente Sánchez había recibido la promesa de su Superior inmediato de transferirlo antes de que finalizara el año (1966). Es bueno destacar que él recibía órdenes directas del Ministerio de la Defensa y no del Comando de la GN.

La noticia llegó al Gobierno de Guyana 24 horas después a raíz de la reunión entre ambas autoridades en Eterinbang, resultado de ello, un equipo de de altos funcionarios guyaneses, incluidos agentes de policía, visitaron la zona el 12 de octubre de 1966 y verificaron que personal venezolano ocupaba toda la isla. Obviamente, los policías guyaneses en Eterinbang no contaron sus intenciones de entregarse a Venezuela. La reclamación enérgica de Guyana no se hizo esperar, en la mañana del 14 de octubre 1966, Forbes Burnham envió una enérgica protesta ante el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Ignacio Iribarren Borges, y exigió la retirada de las tropas venezolanas y la eliminación de las instalaciones que habían establecido. Más tarde esa mañana, en un programa de radio Burnham informó a la población guyanesa de los acontecimientos, instando a las autoridades a mantener la calma, añadió que se están tomando todas las medidas «para conservar nuestra soberanía territorial por medios pacíficos.» Burnham anunció medidas contra Venezuela a lo que La Cámara de diputados del Congreso Nacional, entonces presidida por Dionisio López Orihuela, protestó enérgicamente “por la ofensa inferida a nuestro país por súbditos de Guyana, estimulados por el Gobierno de Georgetown”. Asimismo, mediante acuerdo, ratificó de manera expresa los títulos de soberanos de Venezuela sobre la Isla de Anacoco y rechazó categóricamente cualquier intento del Gobierno guyanés por desconocer estos títulos. Pobladores de Georgetown, Capital de Guyana protestaron frente a la recién estrenada Embajada de Venezuela y quemaron nuestra bandera nacional pero pocos saben que a la mañana siguiente, el 15 de octubre 1966 el Ministro de Estado y Fiscal General, Shridath Ramphal, envió una nota de disculpa por la profanación de la bandera de Venezuela al Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela y, poco después, Burnham se reunió con el cónsul general personalmente para expresar sentimientos similares.

El 31 diciembre 1966 el Teniente Ramón Sánchez Romero entregó el Comando de la Isla de Anacoco al también Teniente Elpidio Zambrano, de origen zuliano quien permaneció seis meses en la isla.

Después llegó el también muy conocido Teniente José del Pilar Barbella Ramos quien mantuvo el Comando cuando subieron las tensiones en el límite de facto por diferentes razones (minería ilegal, tráfico ilegal y soberanía territorial). Se dice que el TnteBarbella Ramos realizó varios incursiones a nuestro Esequibo lo que trajo una fuerte protesta guyanesa quienes inclusive ofrecieron una recompensa por la cabeza dicho Oficial venezolano.

El 15 de enero de 1967, el Arzobispo, Monseñor Crisanto Mata Cova, viajó a la isla fluvial de Anacoco y celebró lo que vino a ser la primera misa del lugar en disputa con la Guyana Inglesa. El prelado también bautizó y confirmó a habitantes y militares que en la isla custodiaban la frontera.

Monseñor celebró una misa con la ayuda del cura párroco de El Dorado que lo acompañó en el penoso viaje junto con el director del Penal, Francisco González Navarro y el teniente Cacua. La misa, celebrada en un altar improvisado ya que en Anacoco no hay capilla, tuvo como epílogo los sacramentos del bautismo y la confirmación que le confirió la profesión de cristiano a todos los nativos de la isla y a algunos militares que aún no lo habían recibido.

Pocos después, dentro de los planes del Gobierno nacional para consolidar la ocupación de la Isla de Anacoco, realizaron el primer vuelo hacia esa isla fluvial. La MOP-4 fue la primera aeronave en aterrizar en la isla de Anacoco. Iba pilotada por el capitán Oscar Matute, quien hizo un aterrizaje perfecto, poniendo a prueba en su etapa final la construcción de la pista proyectada por el gobierno. Esta pista de 1.500 metros de longitud construida en el corazón de la isla entre poderosos y gigantes árboles selváticos, facilitaría la comunicación con ese puesto militar de extrema importancia para Venezuela.

Cabe destacar que para la recuperación de Anacoco, Venezuela no contaba con Embajada en Guyana sino con un Consulado General, en 1967 ascendió a ser Embajada y cuyo valiente primer Embajador fue Walter Brandt. ¿Por qué valiente? durante sus comienzos, tuvo mucho trabajo diplomático y miradas de pocos amigos por parte del Gobierno guyanes y la población en general quienes habían quemado nuestra bandera meses antes, eso no lo puso cabizbajo, al contrario, Brandt insistió en que toda la isla de Anacoco era territorio venezolano, ninguna de las cuales se cedió a Guyana. “La isla fue uno de los puestos fronterizos de Venezuela”, afirmó. Explicó que cuando el Gobierno de Guyana se opuso a que Venezuela ocupara la parte oriental de la isla, la impresión que se ganó de los venezolanos era que habían invadido esa zona. Afirmó que los venezolanos siempre habían estado viviendo por toda la isla que se conoció como «Anacoco» porque una mujer venezolana llamada Ana vendía cocos en la isla. El origen del nombre de la isla no lo vemos así ya que en dicha isla no había una sola mata de Palma de Cocos (suponemos fue una buena salida a la Prensa guyanesa), el nombre de la isla proviene del lenguaje indígena local.

Jorge Luis Fuguett
Coordinador General “Mi Mapa de Venezuela incluye nuestro Esequibo” ONG