Hasta el sol de los venados | Las elecciones de noviembre 21 y Paraguaná

Paraguaná es una plataforma infinita de oportunidades, Paraguaná es como asomarse al horizonte desde los farallones del Club Náutico, se pierde la vista y miles de ideas se entrelazan con sueños. 

Desde el punto de vista del desarrollo armónico y sustentable, Paraguaná brinda millones de posibilidades, pero debemos planificar no solo el futuro de Paraguaná sino inclusive el Estado que va a compartir esa Paraguaná.

Debilidades, si las tiene, planificando, actuando se pueden convertir en oportunidades, el compañero Víctor Clark  ha debido enfrentar las debilidades de los servicios básicos, ha librado una ardua batalla con esas brechas y dificulto que en ese primer período haya ejecutado el plan que traía, no tuvo chance, el día a día se consumió su  esfuerzo y su tiempo,  le sucedió como cuando el estratega conmina a su equipo a atacar permanentemente, a no darles chance al rival de crear, de pensar; con esa experiencia el compañero Clark debe venir para el segundo mandato con un plan y me refiero específicamente al compañero Clark, porque nunca existió desde la derecha un plan concebido para un desarrollo armónico y sustentable para la península, la oposición se dedicó al día día y no oteó en lontananza, puros ejercicios verbales, en sus tiempos de gobierno ningún plan para Paraguaná, el cerebro solo les dio para convertirla en un gran bazar, sin que quedara nada, más allá de cajas de cartón en la Avenida Bolívar.

Para cualquier visión futurista de ese gran territorio de oportunidades, se debe iniciar con las mejoras sustanciales y ampliación  de los servicios básicos, el agua, la electricidad y el gas,  en ese orden, el agua proveniente del acueducto El Falconiano, solo requiere de una política de estado, para la preservación aguas arriba de la Hoya de Curimagua, reservorio natural del fluido vital, razón tenían los Jirajaras cuando denominaban a esa zona Montaña de Agua- Fuente de la vida, en esa área se debe ejercer una política conservacionista que pondere en las zonas altas el cultivo conservacionista café, cacao, caña panelera y que limite con impuestos la acción ganadera, con políticas audaces y a conciencia se puede preservar la fuente de agua para Sucre, Petit, Bolívar, parte de Colina y Paraguaná.

En el caso de Matícora, programas de mantenimiento y ampliación de la red para darle de esa agua a las poblaciones de occidente, en una ecuación donde todos ganemos. En el caso de la electricidad se debe hacer un plan de ampliación, para aumentar la disponibilidad eléctrica en base a maquinas manejadas con gas, una actividad económica sustentada en una electricidad dependiente del fue oil no es viable, primero por el precio del agente combustible y segundo por los altos requerimientos de mantenimiento para las turbinas y generadores, lo cierto es que debe ampliarse la capacidad de disponibilidad eléctrica en la península. El gas es otro elemento, donde se pueden realizar joint ventures con empresas y países dado el caso que nuestro país no cuente en estos momentos con reservas financieras para darle viabilidad a la traída a tierra de nuestro gas.

Entre las bondades que cuenta la península, más allá de su ubicación geográfica cercana al Canal de Panamá ventana al lejano oriente, de cara al Caribe y a la América del norte, con México, Estados Unidos y Canadá, buena capacidad portuaria, mano de obra calificada, talleres metal mecánicos que deben ser rehabilitados  y repotenciados, el complejo refinador, en el cual debe ser la tarea prioritaria recuperar su capacidad de refinación, COMO SEA, pero esa debe ser la tarea, desatar ese nudo Giordano debe ser nuestra misión. Con la recuperación de nuestra capacidad de refinación, cuando hablemos de 800.000, 900.000 de  1.000.000 barriles diarios podemos desempolvar los viejos proyectos de generación de valor agregado con  las corrientes de refinería,  sin cometer los errores del pasado, donde se construyó una panta solo con el propósito de apuntalar el desarrollo industrial colombiano, donde la construcción de Profalca y el envío de su propileno a la planta Propilco en Colombia llevó a los colombianos a ocupar el tercer lugar en la producción de resinas para la industria del  plástico detrás de Brasil y Argentina. Un gran desarrollo petroquímico siempre ha estado planteado para la península, un desarrollo petroquímico que transforme aguas abajo los productos y sub productos provenientes de la refinación, claro el establecimiento de la petroquímica de Paraguaná debe respetar el eco sistema y la bio diversidad de la Península, en ningún momento debe afectarse y eso lo arroja un buen estudio de impacto ambiental.

Paraguaná ofrece más allá de un desarrollo industrial y tecnológico, también nos ofrece un gran potencial agrícola y de producción animal. 

En los planes de gobierno de cara al Bicentenario del paso a la Eternidad y al corazón de los pueblos de nuestro libertador Simón Bolívar debemos planificar el mañana paraguanero que será el repunte de nuestro estado.

Nani Borges