El Color de mi Cristal | HABITANTES O CIUDADANOS? Olga Hidalgo de Curiel

Si no tenemos conciencia de nuestros derechos como ciudadanos somos fácil presa de los que solo piensan en su beneficio personal.

Palpable situación vivieron habitantes de una comunidad muy importante de la ciudad patrimonial. Esto es verídico. Un establecimiento muy renombrado de gran alcance y publicidad, como en tiempos de Sibaritas gozones, convirtieron dicho centro en espacio para degustar comida y saborear con fruición bebidas exquisitas que animaban conjuntos seleccionados traídos de otros lugares. Los vecinos atolondrados por la contaminación sónica y los escándalos al concluir la faena en altas horas de la madrugada, decidieron quejarse a las autoridades locales infructuosamente, mientras tanto, el “maquiavelismo” de los dueños ideó una solución, hacer un censo de los vecinos del entorno, denunciantes o no, y procurarles por turno una ración de comida. El plan resultó y Tirios y Troyanos aplacaron sus impulsos y la denuncia desapareció.

Significamos que a veces somos habitantes de un espacio, cuasi robot o androides, sin ligazón ni sentido de pertenencia, en la superficialidad, perdidos sin rumbo. No somos capaces de percatarnos de nuestros deberes y derechos. Vegetamos y nos sentimos tomados en cuenta cuando los que nos manipulan logran lo que quieren. El día que nos sintamos miembros de la comunidad Coriana con deberes cívicos que observar y que estemos atentos a que nuestros derechos no sean vulnerados ese día los manipuladores de oficio, emprendedores deshumanizados que solo piensan en ganancias y abultamientos de sus bienes y cuentas bancarias, ese día, de verdad, seremos respetados y nuestra actitud seria y formal será la armadura fuerte para que nadie nos manipule y degrade nuestra dignidad con su manoseo deleznable.

 

Olga Hidalgo de Curiel @olgaelenade